Wednesday, November 30, 2011

Cat talk.

No sé como escribir algo que no quiero decir, ni expresar algo que no dice nada.
Quiero decir algo que no dice nada, pero no quiero no decir nada, prefiero escribir algo que no diga nada, y expresar algo que diga algo pero que no signifique nada.

Es como decir que una canción me eriza los pelos como a Amparo, o que junto a mis amigas maté a alguien como Gabrielle Solis. O inventarme que tengo un PhD en deportes extremos como una F, un pájaro azul, un culo dormido, y una página de películas demandada.
Salté desde Stumbleupon y caí en mil páginas de gatos.
Me casé con un hombre muy fiel y sincero llamado José Cuervo.
Me volví la tía loca y ebria de los gatos.
Una fumadora empedernida.
Esa mujer que siempre anda con los pelos parados, con un cigarrillo en la mano, y un poco de confusiones en la cabeza hablando de cosas que no significan nada, cuando quiere expresar algo que diga algo, que diga que lo siente.

Nada se compara con los pelos en su abrigo, con los dardos de colores que rodean sus paredes, con esas cosas que no sé escribir, porque dicen algo, cuando quiero que no digan nada, que no expresan nada, cuando quiero que signifiquen algo.